Un registro común, entre vecinos
¿Y si tu calle no necesitara dinero para ayudarse a sí misma?
Un vecino te arregla el grifo. Tú le das clases de matemáticas a su hija. Alguien hace pan para media calle. Common Story lleva un registro honesto de quién ha dado qué, para que todos puedan seguir dando.
Gratis · Sin banco, sin comisiones, sin intermediarios · Funciona sin internet
- María hizo pan para JavierMaría +8 · Javier −8 8
- Javier arregló el grifo que goteaba de ElenaJavier +12 · Elena −12 12
- Elena dio clases de matemáticas a la hija de RubénElena +15 · Rubén −15 15
- Rubén arregló la bicicleta de MaríaRubén +10 · María −10 10
Todos nosotros juntos0
Por qué existe
A la mayoría de los sitios no les faltan habilidades, tiempo ni buena voluntad. Les falta aquello que permite que todo eso cambie de manos.
El fontanero no puede pagar a la profesora particular. La profesora no puede pagar al fontanero. Así que ambos esperan, y el grifo sigue goteando.
Common Story quita la espera. No necesitas ganar antes de poder recibir. Recibes ahora, das cuando puedes, y la comunidad se mantiene en equilibrio.
Cómo funciona
Cada intercambio es una línea de una historia que escribís juntos
Alguien da algo
María hace pan para Javier. Igual podría ser un viaje hasta la estación, una tarde cuidando a los niños o una clase de guitarra.
Los dos lo anotan
Javier escanea el código de María. Su saldo baja, el de ella sube en la misma cantidad, y los dos teléfonos firman la línea. No se crea nada de la nada y no se le quita nada a nadie.
La historia continúa
María se lo gasta en la peluquería. La peluquera, en arreglar una bicicleta. Línea a línea, la comunidad escribe una historia común. De ahí viene el nombre.
Cada comunidad pone nombre a su propia unidad de contribución. Llámala como te suene a casa.
Estar por debajo está bien
Estar bajo cero no es una deuda que temer
Solo significa que has recibido antes de dar. Es un sitio normal donde estar. No hay intereses y nadie se beneficia de ello. Otra persona está por encima de la línea exactamente en la misma cantidad, y juntos siempre sumáis cero.
+16 Elena
+6 Javier
−8 Rubén
−14
+22 y −22. La calle suma cero.
Para quién es
Gente que tiene algo que dar y algo que necesita
La maestra jubilada
Mucho tiempo y mucho saber, una pensión pequeña. Da clases los martes, le arreglan el portátil los jueves.
El autónomo entre encargos
Las habilidades siguen en forma y las necesidades cubiertas mientras llega el siguiente contrato.
El padre primerizo
Este mes necesita una mano con el bebé. En primavera devolverá otra, y nadie lleva la cuenta con mala idea.
El pueblo sin banco
La sucursal cerró hace años y la cobertura es una rayita. Los intercambios funcionan igual, de teléfono a teléfono.
Lo que hemos dejado fuera, a propósito
Pequeño a propósito, para que siga siendo vuestro
Nada de dinero
La aplicación no guarda dinero. Las unidades no son lei rumanos ni euros: no se pueden comprar con dinero ni convertir en dinero.
Sin cuentas
No tiene cuentas. Ni nombre, ni correo, ni número de teléfono — una cartera nace de una frase secreta que eliges tú.
Sin servidor
No tiene servidor. Los registros viven en los teléfonos de las personas implicadas, y los intercambios funcionan sin conexión alguna.
Nada sobre ti
No recoge nada sobre ti. Consulta el aviso de privacidad (en inglés).
Descarga la aplicación
Empezad la historia de vuestra comunidad
Instálala en dos teléfonos, haced vuestro primer intercambio y ved qué tal. El manual de uso (en inglés) explica cada pantalla, desde crear la cartera hasta hacer copias de seguridad.
Versión 1.0.8 · 67 MB · Android 7 o posterior
Android te avisará de que este archivo no viene de Play Store. El aviso es correcto — no viene de ahí. Tu navegador preguntará si le permites instalar aplicaciones; tienes que aceptar, y después puedes volver a desactivarlo. Todavía no está en Google Play ni en F-Droid — ambos están previstos. Hasta entonces esta página es la única fuente, y precisamente por eso se publican las huellas de arriba.
Para los cuidadosos
Comprueba que has recibido lo correcto
Hasta que lleguen las tiendas de aplicaciones, esta página es la única fuente. Para que no tengas que creernos sin más.
Esas dos líneas son para quien quiera comprobar que ha recibido exactamente lo que se envió, en lugar de creernos sin más. La primera identifica el archivo; la segunda, la clave con la que se firmó, la misma que el sitio usa para decirle a tu teléfono que esta aplicación puede abrir sus enlaces.